13 Cuando el dragón vio que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al Hijo varón. 14 Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila a fin de que volara de la presencia de la serpiente al desierto, a su lugar, donde fue sustentada por un tiempo, tiempos y medio tiempo. 15 La serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que ella fuera arrastrada por la corriente. 16 Pero la tierra ayudó a la mujer, y la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había arrojado de su boca. 17 Entonces el dragón se enfureció contra la mujer, y salió para hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesús.
SATANÁS FRUSTRADO
Verso 13: «Cuando el dragón vio que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al Hijo varón.»
Continuando con la narrativa del verso 6 y del verso 12, Satanás, al ver que le ha sido quitado el derecho de estar en el cielo y de ser el acusador de la iglesia por la victoria definitiva de Cristo a través de su muerte y resurrección, ahora decide perseguir a la mujer que había dado a luz al Hijo varón (Cristo). Satanás esta furioso porque no logró evitar el nacimiento de Cristo y menos su ascensión al trono celestial.
LA MUJER ES PROTEGIDA DE LA SERPIENTE
Verso 14: «Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila a fin de que volara de la presencia de la serpiente al desierto, a su lugar, donde fue sustentada por un tiempo, tiempos y medio tiempo.»
Este periodo de tiempo en que la mujer es sustentada corresponde a los 1260 días o los tres años y medio, y que corresponden, como lo hemos dicho anteriormente, al periodo de vida de la iglesia en la tierra hasta el regreso de Cristo con su reino.
La mujer es ayudada para que encuentre protección de la serpiente (Satanás) que la quiere dañar. Las alas que son mencionadas tienen como trasfondo, una vez más, en el Éxodo, específicamente en el capítulo 19:4 y Deuteronomio 32:10-12, donde el Señor dice que llevará a Israel como a un águila en el desierto -y es el mismo cuadro que vemos en este verso.
Éxodo 19:4 «Ustedes han visto lo que he hecho a los egipcios, y cómo los he tomado sobre alas de águilas y los he traído a Mí.»
Dt. 32:10-12 «Lo encontró en tierra desierta, En la horrenda soledad de un desierto; Lo rodeó, cuidó de él, Lo guardó como a la niña de Sus ojos. Como un águila que despierta su nidada, Que revolotea sobre sus polluelos, Extendió Sus alas y los tomó, Los llevó sobre Su plumaje. El Señor solo lo guió, Y con él no hubo dios extranjero.»
ALAS DE ÁGUILA
De esta manera, la iglesia es representada como el Israel de los últimos días -y el desierto es uno espiritual por el que vamos peregrinando y disfrutando al mismo tiempo de la presencia protectora de nuestro Dios. Otros que también han usado esta figura son David (Salmo 55:1-8) e Isaías (Isaías 40:27-31) -donde el profeta habla de que en el desierto el pueblo del Señor recibirá alas como las águilas cuando Él venga a liberarlo en los últimos días.
Lo que no debemos perder de vista es que, esta es una representación de la restauración de todas las cosas cuando Cristo venga a consumar su reino, ya que, lo anunciado por el profeta Isaías jamás se cumplieron por completo en su tiempo.
SATANÁS PERSIGUE A LA IGLESIA

Verso 15: «La serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que ella fuera arrastrada por la corriente.»
Esta es una representación de la persecución de la iglesia por parte de Satanás, la serpiente antigua. Obviamente, la imagen es figurativa, al igual que todas las demás metáforas de Juan sobre armas que salen de la boca de alguien. Estas armas representan las palabras con las que Satanás y sus demonios intentan engañar a la iglesia de Cristo (9:17-18; 16:13).
Este pareciera ser otro guiño al Huerto del Edén, donde la serpiente arrojó sobre la mujer sus palabras engañosas -una clara referencia realizada en el verso 9 -«Y fue arrojado el gran dragón, la serpiente antigua que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero. Fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él.»
«…para que ella fuera arrastrada por la corriente» – el término corriente hace alusión a un ejército dispuesto a conquistar, tal y como lo vemos en Daniel 11:10, 22, 26 y 40.
Satanás es el engañador, siempre ha intentado destruir a la iglesia de Cristo a través de la mentira y la persecución. Lo hizo con palabras engañosas a Eva y continúa haciéndolo con la mujer de los últimos días, la iglesia de Cristo, con una multitud de palabras, las que salen de la boca de las redes sociales, programas antivalóricos, modas del mundo, filosofías sutiles, y un largo etcétera al cual somos constantemente expuestos.
Verso 16: «Pero la tierra ayudó a la mujer, y la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había arrojado de su boca.»
Esta es una nueva alusión al Éxodo, cuando la tierra se tragó al faraón y a sus ejércitos en el mar –Ex. 15:12. De la misma manera la tierra se tragó a las familias de Coré, Datán y Abiram, que se habían rebelado contra Moisés – Números 16:31-32
Verso 17: «Entonces el dragón se enfureció contra la mujer, y salió para hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesús.»
Satanás nunca dejará de intentar dañar al pueblo de Dios. Prepara cada día nuevas estrategias para desacreditar nuestra fe o simplemente para deshabilitarnos como soldados del ejército de Cristo. No hay un espectáculo mas triste que el hecho de ver a miles de cristianos alrededor del mundo que han bajado sus brazos, que han desistido de seguir peleando la buena batalla y se han entregado a una vida espiritual miserable y sin frutos. No oran, no leen, no van a la iglesia, no buscan tener amistades cristianas para ser edificadas; han dejado de luchar contra la flojera y el abatimiento espiritual y solo se dejan llevar por una vida mediocre, con la lejana esperanza de que si Cristo viene todo estará bien porque han sido salvados.
REFLEXIONANDO

La Palabra de Dios nos llama a estar alertas contra las asechanzas del enemigo, a que tomemos la armadura, a que luchemos, a que no seamos soldados que solo esperan a defenderse llegado el momento, sino proactivos, no lentos y débiles, sino despiertos y combatientes.
Uno de los mayores problemas que tienen muchos creyentes es que no le presentan ninguna oposición a los ataques del enemigo. Muchos, solo esperan a que los ancianos de la iglesia, o el pastor. debieran confrontar las batallas que libra, mientras él sigue disfrutando de alguna clase de vacaciones espirituales, pero ¡¡¡nooooo!!!! – Santiago 4:7 dice que debemos «resistir» – debemos presentar oposición y no dejar que simplemente nos aplasten.
El apóstol Pablo lo deja mas que claro en Efesios 6 al declarar que estamos en una guerra espiritual, y que debemos ser soldados combatientes y no una simple armadura rellena esperando que le llegue algún golpe. Debemos pelear, y conquistar terrenos perdidos en nuestras vidas.
El pueblo del Señor sigue siendo duramente perseguido. Tú estas siendo constantemente perseguido, perseguida, la cuestión es saber qué harás. No puedes quedarte de brazos cruzados o lamentándote porque Dios ha permitido esto o lo otro en tu vida, sino que debes levantarte y pelear, luchar y conquistar en el nombre de nuestro Señor y Capitán General, Jesucristo.
El Señor ha prometido estar todos los días a nuestro lado, hasta el fin del mundo. Él nos sostendrá. Él nos fortalecerá mientras caminamos la fe.
Gracia y paz.
-Pr Carlos



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