Verso 8 – «pero no pudieron vencer, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo»
CONTINUIDAD DE LA VISIÓN
El verso 8 continúa describiendo la gran victoria sobre Satanás y sus demonios, añadiendo mas elementos basados en el libro de Daniel. Una consecuencia inmediata de la derrota del diablo y sus huestes es que «ni se halló ya lugar para ellos en el cielo» – esto se basa en la redacción casi idéntica de Daniel 2:35, dice en la Biblia hebrea (OG) «no se encontró ni rastro de ellos», que también describe proféticamente la consecuencia inmediata de la destrucción de los reinos mundiales hostiles en los últimos días.
Daniel 2:35 -«Entonces fueron desmenuzados, todos a la vez, el hierro, el barro, el bronce, la plata y el oro. Quedaron como el tamo de las eras en verano, y el viento se los llevó sin que quedara rastro alguno de ellos. Y la piedra que había golpeado la estatua se convirtió en un gran monte que llenó toda la tierra.»
¿PUEDE IMAGINAR COMO SERÁ ESTO CUANDO CRISTO REGRESE?
No solo Satanás derrotado y avergonzado, condenado y castigado con sus huestes, sino también todos los reinos de este mundo que conocemos, derrotados y doblegados ante el bendito y amado Señor de señores y Rey de reyes. ¡¡¡Gloria a Dios!!!
En Daniel 2, una piedra golpea una estatua que representa los últimos cuatro reinos de la historia del mundo. La piedra se equipara con la fuerza del reino de Dios (Dn. 2:44). Muchos comentaristas han equiparado la piedra con el Hijo del Hombre de Daniel 7, que vence y sustituye a los antiguos regímenes opresores en los últimos tiempos.
Jesús vio que la profecía comenzaba a cumplirse en Su propio ministerio (Lc. 20:17-18). Los judíos que lo rechazaron fueron identificados con las naciones impías que serían juzgadas por Él.
Daniel 2:44 -«En los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que jamás será destruido, y este reino no será entregado a otro pueblo. Desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reinos, y él permanecerá para siempre,»
Lucas 20:17-18 -«17 Pero Él, mirándolos fijamente, dijo: «Entonces, ¿qué quiere decir esto que está escrito: “La piedra que desecharon los constructores, Esa, en piedra angular se ha convertido ”? 18 Todo el que caiga sobre esa piedra será hecho pedazos; y sobre quien ella caiga, lo esparcirá como polvo ».
¡MARAVILLOSO! ¿VERDAD?
Sí, Cristo es la piedra de Daniel 2. La resurrección de Cristo desencadena inmediatamente el efecto de la victoria representativa de Miguel en el cielo, y las imágenes de Daniel 2 muestran que se trata de un juicio absoluto y universal. El sentido de Daniel 2:35 y la alusión a él en Apocalipsis 12:8b («ni se halló ya lugar para ellos en el cielo.«) es que la oposición al reino de Dios y a Su pueblo se frustra decisivamente.
La derrota de las naciones por parte de Jesus en cumplimiento del Salmo 2 (cifrado con Apocalipsis 12:5) se refleja en el cielo en la derrota de los representantes celestiales de esas naciones por parte de Miguel en cumplimiento de Daniel 2.
Mientras que el versículo 8b muestra que la derrota decisiva ha comenzado, la misma alusión a Daniel 2:35 se repite en Apocalipsis 20:11 («Vi un gran trono blanco y a Aquel que estaba sentado en él, de cuya presencia huyeron la tierra y el cielo, y no se halló lugar para ellos.«) para indicar el cumplimiento completo de la profecía al final de la era y el juicio final.

REFLEXIONANDO
Lejos del espíritu derrotista que el mundo adjudica a los cristianos, se cierne una realidad suprema, real y contingente – nosotros somos un reino victorioso, con un rey victorioso. No somos de los que retroceden para perdición, sino somos aquellos que vamos de triunfo en triunfo. Mi hermano, mi hermana, aún en medio de nuestras realidades circunstanciales, debemos levantar nuestras cabezas con orgullo y esperanza, pues Satanás y sus demonios han sido derrotados por Cristo mediante su muerte y resurrección. No estés triste. El rey pronto viene, y seremos exaltados a su tiempo.



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